19 de septiembre de 2007.
El gremio representado por la Asociación de Colectividades Textiles Europeas (ACTE) y la Federación Sindical Europea de Textiles, Confección y Cuero (TCC) pidió hoy a las autoridades europeas la creación de esta marca de calidad que diferencie a los productos comunitarios frente a las importaciones extranjeras.
Ambas asociaciones recordaron en un comunicado conjunto que el uso de determinados productos químicos en la elaboración de calzado, piel o complementos puede causar en el consumidor enfermedades como dermatitis o alergia.
Para evitar estos riesgos y para “mejorar la calidad de vida de los ciudadanos europeos”, las empresas pidieron a la CE “una clara definición de los riesgos que entraña el mal uso de los productos químicos usados en la confección de estos productos”.
También solicitó una mayor coordinación entre la CE y los Estados miembros y la creación de una base de datos específica para supervisar todas las sustancias químicas usadas en el proceso de elaboración y que puedan resultar nocivas.
Estas asociaciones recordaron que la UE importa productos textiles, piel y calzado que en ocasiones han sido realizados con productos no permitidos en Europa y que por lo tanto se expone a un riesgo que va en contra de la política orientada hacia los consumidores. EFECOM